LA CUMPARSITA

Portangoabierto

LA CUMPARSITA

SI PARECE QUE FUE AYER…

… sin embargo, han pasado 100 años.

Nació en Montevideo (República Oriental del Uruguay) y en esta segunda década del Siglo XXI, su vigencia permanece intacta. Uno de los mayores íconos del tango, está cumpliendo sus primeros 100 años:

LA CUMPARSITA es sinónimo de TANGO.

Fruto de la inspiración de un memorable uruguayo, Gerardo Matos Rodríguez (1897-
1948) (https://es.wikipedia.org/wiki/Gerardo_Matos_Rodríguez) se puede afirmar sin temor a equivocaciones que LA CUMPARSITA, es el tango más difundido de todos los tiempos.

Músico, pianista, periodista, compositor de tangos y de canciones criollas uruguayas, “Becho” Matos Rodríguez compuso más de 70 tangos que fueron inmortalizados en alrededor de 40 “discos”. Entre ellos, en 1927 con letra de Enrique Cadícamo (1900-
1999) (https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Cad%C3%ADcamo) “Becho” estrenó
su tango favorito “Ché papusa…oí” y que en 1928 fue grabado por el inolvidable
Carlos Gardel (https://youtu.be/oPqvmPNPN_s).

Volvamos a LA CUMPARSITA. Hacia finales de 1916, se ejecuta por primera vez frente a un grupo de amigos, en lo que era la Federación de Estudiantes del Uruguay. Por aquel entonces, esta institución atravesaba serios problemas económicos y hasta habían recibido un aviso de desalojo. Es por esto que para obtener algunos fondos, en los carnavales de 1917 sus asociados se ven obligados a salir en una “comparsa” a bailar por los cafés al son de aquella “marchita” escrita por uno de sus integrantes: Gerardo Matos Rodríguez.

“Se cuenta” que el joven estudiante de arquitectura Matos Rodríguez, llevó su pequeña marcha a Roberto Firpo (1884-1969), quien en esa época dirigía su orquesta en el Café La Giralda, corazón tanguero de Montevideo. Firpo accede a ejecutarla luego de introducirle algunos arreglos y agregados tales como, por ejemplo, un tramo de “Miserere” del Acto IV de la ópera “Il trovatore” de Giuseppe Verdi.

Es así como, 1917 se lo considera el año de presentación pública de LA CUMPARSITA.

Nadie pone en duda el hecho de que la orquesta del mencionado director y pianista Roberto Firpo haya sido la primera que, ya como tango, lo ejecutó en público.

Como “nota de color” vale mencionar que Firpo le propuso a Matos Rodríguez que ambos firmaran la autoría de LA (nueva) CUMPARSITA, a lo que el joven estudiante (aún menor de edad) se opuso terminantemente. La afamada casa Breyer Hnos. (http://www.breyer.com.ar/index.php) de Buenos Aires le compró los derechos, aunque el joven “Becho” tan pronto alcanzó la mayoría de edad, pudo recuperarlos.

Transcurrieron unos años sin que LA CUMPARSITA tuviera casi difusión. En 1924, sin la autorización de su compositor, Pascual Contursi (1888-1932) y Enrique Pedro Maroni (1887-1957), le pusieron letra y le cambiaron el nombre: “Si supieras”.

Esto causó la furia de Matos Rodríguez, dando lugar a un juicio que recién se resolvió
en 1948, ya fallecido Pascual Contursi.

A pesar de los conflictos que desató, la nueva versión con letra tuvo un marcado
éxito. En ese mismo año (1924) Carlos Gardel (https://youtu.be/ORA4XVRbd2w) la grabó en Buenos Aires y en 1928 hizo lo propio en Barcelona.

Sin embargo, el conflicto de la letra no se detuvo allí. En 1926, Matos Rodríguez modifica los versos del binomio Contursi-Maroni y logra que dos años después (1930), la grabe el famoso tenor italiano Tito Schipa. Aunque, lamentablemente para “Becho”, la letra creada por el famoso binomio era muy superior a la que él mismo había escrito y es la que perduró hasta el día de hoy.

Llega el “calor” popular

Superados los conflictos y con el invalorable apoyo de Carlos Gardel, que siempre la
incluía en su repertorio, LA CUMPARSITA “despegó” hacia su destino de éxito.

Famosas orquestas lo grabaron en varias oportunidades y según incorporaban o cambiaban la plantilla de sus músicos o vocalistas, volvían a grabarlo porque todos querían tener “su versión” de este monumental tango.

Entre los cientos (o tal vez, miles) de versiones que existen, Juan D’Arienzo (1900-
1976) (https://youtu.be/drZnrRXBNPk) apodado “El Rey del Compás”, lo grabó en seis oportunidades entre 1927 y 1971 haciendo la delicia de los bailarines por el marcado ritmo que es distintivo del estilo de su orquesta.
Por su parte, Astor Piazzola a pesar de haber vertido algunas críticas sobre LA CUMPARSITA, lo grabó en cuatro oportunidades entre 1946 y 1967 (https://youtu.be/1efDrmt7XzU).

Otro uruguayo monumental: Julio Sosa (1926-1964) más conocido como “El varón del Tango”, grabó una versión muy original, en la que recita unos versos tan
conmovedores como famosos (https://youtu.be/sv9u_77RjzA).

Cuentan los “habitué” a las milongas de las décadas de los ’50 y ‘60 que cuando
llegaba la hora de cerrar, se despedía a los bailarines con LA CUMPARSITA ejecutada por el prodigioso Aníbal “Pichuco” Troilo (https://youtu.be/ZugWCk_q3_o).

LA CUMPARSITA como obra cumbre del acervo tanguero rioplatense, sedujo a Julio
Iglesias quien la grabó en diferentes oportunidades, imprimiendo su particular estilo y personalidad en todas las versiones que realizó (https://youtu.be/bB9xXGzAdT4).

Como no podría ser de otra manera, en 1947 LA CUMPARSITA llega al cine. Bajo la dirección de Antonio Monplet y con la participación de Hugo del Carril se estrena “La Cumparsita”. En 1961 llega a España Canción de arrabal, de Enrique Carreras film basado en este ya famoso tango. En 1985, el genial Atilio Stampone en la película “Tango Bar” (https://youtu.be/4n_WkCLCye4) deleita a los bailarines con una versión de LA CUMPARSITA, algo sofisticada y preñada de buen gusto (https://youtu.be/vrJaOXKdNME).

La espectacular difusión de LA CUMPARSITA no resiste comparación. Si bien la letra contribuyó de manera protagónica a este éxito colosal, según la visión de los especialistas, es un tango eminentemente instrumental tal como lo imaginó en aquel (ya centenario) Montevideo natal, su fenomenal creador Gerardo Matos Rodríguez.

La estructura musical, aparentemente sencilla contiene una melodía atrapante, que se recrea permanentemente a medida que transcurren sus compases y permite a cada intérprete, imprimir su estilo y gusto musical.

¡¡¡Larga vida a este MONUMENTO TANGUERO!!!

Autor de esta nota: Juan Carlos Gazia Zucchelli

El Autor es socio de TANGO ABIERTO. Además, es Consultor Internacional especialista en el desarrollo del Capital Intelectual – Presidente de Grupo ABGA S.A. (Gazia & Asociados Consultores) – Socio-Fundador de Las 4 Miradas de la Gestión Empresarial – Fundador y Socio Honorario de Card Club (Asociación de Profesionales de Tarjeta de Crédito) – Profesor de Liderazgo en la Escuela de Negocios de la Universidad Politécnica de Madrid (España).

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